Sonya es una chica inquieta. Por ello decidió que el destino de su Erasmus sería Lituania. Vilna, concretamente, y no otra de las megafamosas urbes europeas. Llegó a la ciudad del Báltico el 29 de agosto y, desde ese mismo día, ha puesto los pies en 8 países más: Italia, Letonia, Estonia, Dinamarca, Suecia, Noruega, Rusia y Polonia. Este último fue un viaje en autobús de 9 horas. 9 de ida y 9 de vuelta. Y como los demás, empleó un solo fin de semana porque es lo único que tiene disponible; de lunes a viernes asiste a sus clases.

  • ¿Merecen la pena tantas horas de autobús para 2 días?

Pues sí y no. Si lo piensas, coger un vuelo de Vilna a Riga son 45 minutos, pero tienes que estar 1 hora antes en el aeropuerto y entre que sales y no son casi 2 horas.

En autobús son 4 horas y además está bastante bien porque es muy barato, igual te cuesta 20€ o 25€ ida y vuelta. Tienes Wi-Fi, tienes asientos super anchos, te dan manta, puedes coger té, tienes pelis para ver… Y el viaje que hice yo a Polonia es para dormir en el bus, entonces te ahorras pagar el hotel. Así que prácticamente pagas 6€ por estar en un hostal, 25€ por el viaje y lo que te cueste comer. En realidad con 50€ ya lo has hecho todo.

De todos los sitios en los que ha estado, se ha llevado algo. Ha habido un rasgo peculiar y único que le ha llamado poderosamente la atención. Y nos dice, a través del teléfono, un título para cada ciudad.

Nosotras le propusimos el primero: “Lituania o la lechuga con maceta” (aquí podéis descubrir por qué).

Estos son los suyos:

Italia, “no sin tu pulsera”

Copenhague o “la ciudad en llamas”

Tallín, “antes molábamos y ahora no”

Polonia: “Polonia y Lituania se parecen un montón porque en su momento fueron un país”

Rusia: “No lo aconsejo a no ser que vayas con alguien que hable ruso”

  • Y para ti, ¿qué es diferente entre los países del norte y del sur de Europa?

Bueno yo la distinción la haría entre Este y Oeste. Porque poner en el mismo grupo a Noruega y a Lituania resultaría muy extraño.  Creo que tienen muchas más cosas en común Polonia, Lituania, Letonia y Estonia, por ejemplo, que formaron parte de la Unión Soviética.

En cuanto a diferencias diría que son muy independientes, pero independientes en el buen sentido. Si deciden que les apetece irse a Berlín, se van. No les importa ir solos. También se cumple el estereotipo de que son fríos.  Es verdad que son muy educados y bastante reservados, así como nosotros somos muy de hablar y sacar tema, ellos no. Ellos te responden a lo justo y necesario y ya está. Luego por ejemplo los supermercados abren hasta las 11 y también sábados y domingos. La gente me dice, “¿pero en España que hacéis los domingos si está todo cerrado?”. Aquí es muy típico el irte a comprar a las 10 de la noche. Y me llama la atención que hay muchísimas terrazas, ¡cuando hace frío! Te dan una manta y son terrazas súper bonitas, con muchas flores, con sofás y todo. En España que tenemos la costumbre de ir de bares y con el buen clima que hay, ¡ya podríamos aprender un poco con el frío que hace aquí!

  • Has escrito un blog que se llama “Descubriendo Lituania”. ¿Era una idea preconcebida el hecho de que cuando te fueras de Erasmus ibas a escribir un diario online sobre tus experiencias?

Es que yo el año pasado estuve de becaria en mi Grado, que es Traducción, y parte del trabajo es llevar el blog del grado y me gustó bastante, lo que pasa es que no sabía muy bien sobre qué escribir yo a nivel personal.

Ella nos explica por qué decidió crear “Descubriendo Lituania”:

Sonya es una esponja, aprende de todos los lugares por los que pasa. ¿Qué aprende? Aprende un poquito de historia, aprende costumbres, aprende el modo de vida, aprende a relacionarse, porque “cuando viajas a otro país sigues siendo la misma persona, pero hablas en otro idioma o te encuentras con diferentes acentos, palabras, diferentes formas. Entonces tienes que aprenderlo todo para vivir un poco en la otra ciudad o para apañártelas, porque aunque estés un fin de semana, si no sabes coger el autobús, ¿cómo vas a ir al aeropuerto?”

  • Déjame que te pregunte una última cosa. Has aprendido lituano, ¿verdad?

Aquí su respuesta:

Esta es su frase:

Labas! Kaip sekasi? Mano vardas Sonya = ¡Hola! ¿Qué tal? Me llamo Sonya

La conexión telefónica termina aquí. Nos hemos comunicado con muchos kilómetros de por medio y ella, muy amablemente, nos ha llamado desde Lituania. Le deseamos mucha suerte y que termine bien su Erasmus.

Ačiū Sonya!  = ¡Gracias Sonya!

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